La prueba en la máquina de trotar es básicamente un ECG que se efectúa mientras se realiza un esfuerzo físico. Durante esta prueba se le brinda especial atención a la presión arterial y el ritmo cardíaco, y se efectúa principalmente para detectar enfermedades significativas de las arterias coronarias (bloqueos en dichas arterias). La prueba se utiliza frecuentemente para evaluar a pacientes con dolores de pecho o arritmias (latidos irregulares). También permite determinar la capacidad física, la circulación de la sangre en las piernas, la presión arterial y la respuesta del corazón frente al ejercicio. La prueba se efectúa en base a protocolos estándar, siendo el más común el protocolo de Bruce, el cual consiste de etapas de tres minutos, durante las cuales se aumenta la velocidad e inclinación. De esta manera, los médicos se pueden comunicar entre sí desde cualquier lugar del mundo para comparar los resultados de estas pruebas. Uno de los objetivos de la prueba de esfuerzo consiste en alcanzar por lo menos el 85% de la máxima frecuencia cardíaca que le corresponde al paciente según su edad y, si sus arterias coronarias presentan estrechamiento significativo, el ejercicio puede producir incomodidad en el pecho (angina pectoris) o cambios en el ECG. A pesar de que la prueba en la máquina de trotar es extremadamente útil, ocasionalmente puede no detectar un problema en las arterias coronarias. La obtención de imágenes nucleares conjuntamente con la prueba de esfuerzo, mejora la precisión general de ésta y provee información útil sobre la ubicación y gravedad de los bloqueos.